LA FÓRMULA 1

on martes 7 de julio de 2009

Disfruta como si fueras a morir mañana. Planifica como si fueras a vivir eternamente.

MICHAEL NO MURIÓ

on sábado 4 de julio de 2009

Lo puse en facebook, lo vuelvo a poner aquí. Un amigo dijo - creo yo que poniéndole palabras muy justas a una sensación muy difícil de transmitir a quienes no vivieron con deslumbramiento juvenil la década del ´80 - que enterarse de la muerte de Michael Jackson era como creer que se muriera el ratón Mickey.
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Michael es mucho más que un tipo de hábitos extraños. Es un ícono de una época, es la encarnación de un momento del mundo y, muy por encima de todo esto, es el cuerpo en el que se concretaron una serie de ambiciones humanas que en los demás son limitadas por falta de dinero, de poder, de personalidad o de atrevimiento. Todos querríamos ser algo distinto de lo que somos: Michael cambió su rostro. Todos querríamos trascender nuestros condicionamientos biológicos: Michael decidió dejar de ser negro. Nadie desearía envejecer: Michael decidió ser un niño eterno. Todos buscamos ser el centro del mundo: Michael lo fue.
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De algún modo, ese producto concretado en una huidiza figura que a algunos les resulta monstruosa, no es más que el diseño personalizado y autónomo de un sujeto que se forjó a sí mismo; que debe su ser no a las relaciones de poder más o menos premeditadas de un cierto contexto histórico, sino a su casi completa voluntad. Por eso Michael no parece normal: porque no está normalizado, porque siempre respondió a sus propias reglas, porque el ensamble de sus partes fue dirigido desde sí hacia los otros y no desde los otros hacia sí.
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Es el hombre que pudo, venciendo las limitaciones fácticas, saltar más allá de su propia sombra. Michael no es, entonces, un hombre. Por eso su muerte es inverosímil.
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Y su manantial - parece - cuenta con más agua de lo que podría ser imaginable. Nadie querría morir: Michael también ha vencido a la muerte.
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Beat it!

DÍSTICO DE FRUSTRACIÓN

on sábado 27 de junio de 2009

Yo, que tantos hombres he querido ser, no he sido nunca /
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aquel hombre en cuyo abrazo desfallecía el mundo.

OBJETIVIDAD INHUMANA

on sábado 20 de junio de 2009

Si uno pudiera mirar todo objetivamente, sin involucrar los sentimientos y un orden pretendido del mundo, quizás abrir en dos a un niñito pequeño no le parecería terrible. En cualquier caso no sería más que desagregar un agregado de células, cortar la inercia funcional de una composición química dinámica y autónoma. Tan ligero como pisar a una hormiga o golpear con una piedra la cabeza de un pez después de pescarlo.Sin embargo, el ser humano crea ficciones de sentido que le hacen creer en órdenes, en valores. Entonces quizás la deshumanización sea equivalente a la objetividad. Más humano es uno cuanto más dispuesto está a creer en su propia ficción.

ANTROPOLOGÍA PRÁCTICA

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La piel engaña. Definitivamente. Para saber lo que es un humano habría más bien que meterle una mano por la boca, bien adentro, y sacar todos sus órganos para afuera, como quien da vuelta un guante. Así daríamos con su realidad más elemental y se vendrían abajo todas esas especulaciones sin sentido que quieren ver oro donde hay mierda.
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Se haría evidente que somos poco más que una serie de bolsas que reciben, procesan, absorben y eliminan compuestos orgánicos. Podríamos entender los dientes como lo que son: no las unidades de una sonrisa, sino espantosas trituradoras óseas. ¿Sabés dónde se ve claro esto que te digo? En las fluoroscopías de la deglución. ¿Nunca viste una fluoroscopía de un tipo comiendo? Ahí se ve la verdad del asunto. Ahí se ve lo que es una persona más allá de toda interpretación. Te das cuenta que lo que se ve a simple vista es un accidente de una funcionalidad esencial de la que todo lo demás depende. No sé si te lo pusiste pensar así alguna vez, pero un ser humano es básicamente su tronco y su cabeza; eso sólo. Las piernas y los brazos le ayudan a ese tronco a moverse de acá para allá para ir a buscar los aminoácidos de otros seres vivos y renovar y reparar los propios. Y ni siquiera la cabeza se diría que es lo fundamental. Si te ponés a analizar, la cabeza sería como la computadora central que provee de energía y coordina lo que pasa dentro de ese recipiente. Pero el juego está ahí. La pregunta es para qué, ¿no? Todos esos procesos sirven a una cosa que está todavía más atrás: los genes.
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En el hombre al revés que te hago imaginar se podría ver una pista también de eso: verías los nervios atravesándolo todo, enervando las vísceras para que ese conglomerado pasajero de materia orgánica se dé cuenta de sí mismo. Y por sobre todo, concentrándose con millones de puntas en ciertas zonas para provocar esa presión que nos hace excitar y querer dirigirnos hacia otros que nos brinden un medio fluido para frotar algunos órganos que expulsan nuestra simiente. Los genes así tienen la posibilidad de salirse por un rato de esas cápsulas que los protegen y de encontrarse con otros iguales para combinarse y fabricar otras máquinas replicadoras igual de absurdas, igual de feas.
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¿Entendiste? Ya te digo, no hay que dejarse engañar por la piel. La piel tapa todo el estofado. Ahora, andá, querés, andá. Andá y matá a ese nene de una vez.

EQUI-VOCACIÓN

on lunes 15 de junio de 2009

Toda esa gente que lee a los autores franceses del siglo XX y que vincula la filosofía al psicoanálisis, ¿no tendrían que haber seguido otra carrera y no filosofía? Psicopedagogía, psicología... esas cosas.

NADIE RESISTE UN ARCHIVO

on sábado 13 de junio de 2009

No tenemos una cosmovisión. Tenemos imágenes diversas y cambiantes, perspectivas siempre diferentes. Intentar ser coherentes es inhumano y no comporta ningún beneficio más que el regocijo de los que creen en el alma sustancial.

¡EL ÚLTIMO ES UN DEPRESIVO!

on miércoles 10 de junio de 2009

Habría que hacer una campaña muy sutil para lograr desprestigiar la tristeza y la depresión. Cuando uno cayera en esos estados debería sentirse un idiota y debería querer hacer lo imposible para librarse de esa condición vergonzosa. Hasta tendría que evaluarse su penalización legal. Porque resulta que eso no ocurre en la actualidad: todo lo contrario. Uno se pone triste y recuerda a Onetti o a Schopenhauer, a algún japonés o a Alfonsina Storni, e inconscientemente va afirmándose en un estado que lo hace creer profundo e interesante. Vivimos bajo los patrones de una cultura completamente neurótica. Basta de nihilismo del secundario. Estamos grandes.

NADA ES HISTORIA

Siempre me sorprendió el interés por lo histórico. No termino de entenderlo. Es que para mí lo que merece consideración intelectual es aquello que se presenta con la pureza de lo a-priori, más allá de cualquier condicionamiento contingente. Es tan interesante el tema de la esencia del conocimiento, por ejemplo, y tan poco relevante cómo conocían los griegos antiguos (o como conocemos nosotros mismos).

¡A FULL, CON TODO!

on domingo 7 de junio de 2009

Un día un cliente hablando de los pagos en cuotas con tarjeta de crédito, me dijo: “Uno tiene que aprovechar todo lo que le otorgan”, “Si te dan, ¡aprovechá!” Creo que la máxima puede extenderse a todo en la vida. ¿Por qué decidirnos a ser puramente racionales o a ejercer la ataraxia? ¿Por qué proponernos ser simplemente sensuales o preponderantemente hedonistas? ¿Estamos enfermos o algo? Tenemos sentimientos, pasiones y razón que son respuestas de huida, pero también de batalla frente a las cosas. ¡Usemos todas las herramientas con las que contamos!

ROMPECABEZAS

on sábado 6 de junio de 2009

Soy Madonna Soy Michael Jackson Soy Coca-Cola Soy Mar del Plata Soy calle Funes Soy escuela primaria pública Soy escuela secundaria privada Soy complejo por prognatismo Soy inconciencia de las relaciones sociales Soy Clarín Soy Canal 8 Soy colores fuertes Soy perversión a escondidas Soy Tinelli Soy San Lorenzo Soy Dr. House Soy One Hit Wonders Soy colores fuertes Soy aburrimiento los domingos Soy dolor de cabeza en días nublados Soy asado de tira Soy noches de verano Soy radio en la cama Soy tele en la cama Soy revistas en la cama Soy restaurantes Soy viajes por el interior Soy viajes por el mundo Soy literatura simple Soy odio por no ser centro Soy ensalada de hinojo Soy películas comerciales Soy ensalada de cebolla Soy ensalada de palmitos Soy inconstancia Soy ansiedad Soy llanto exagerado Soy inconciencia de mi pequeñez Soy década del noventa en Argentina Soy fascinación por los aeropuertos Soy interés superficial por muchas cosas Soy odio por la especialización Soy inconciencia del mundo económico Soy juegos de palabras fáciles Soy desconocedor del compromiso profundo con una causa Soy sabores de mariscos Soy descrédito del dolor ajeno Soy Los años maravillosos Soy Titanes en el Ring Soy Tom y Jerry Soy He-Man Soy Superman Soy té Soy mate cocido Soy sal Soy limón Soy pescado Soy masturbación Soy baño a oscuras Soy espera por reconocimiento Soy plaza Pueyrredón Soy Brigada “A” Soy Minguito Soy proyecto culturoso ajeno Soy cobardía Soy falta de espontaneidad Soy ambición Soy deseos de clase alta Soy falta de asertividad Soy comprensión siempre a medias Soy descubrimiento tardío de mi querer auténtico Soy muchas limitaciones Soy ocho irrecuperables años desperdiciados Soy familia que no me dejó ver la realidad Soy no saber qué es realmente ganar mucha plata Soy Arnold y Willys Soy versos en ruso Soy pascua con huevos de gallina pintados de colores Soy pasado familiar oculto Soy goce temporal de vida muy acomodada Soy querer saber sin haber estudiado Soy saber un poquito con trampa Soy piernas demasiado flacas Soy música disco Soy música en tocadiscos Soy Anteojito Soy Andy Kutznezoff Soy Alfredo Casero Soy siempre un paso más adelante Soy encierro entre libros Soy pasividad insoportable Soy muchas horas sentado Soy poca socialización Soy Falcon celeste enfrente del jardín Soy olorcito a auto nuevo

INVERSIÓN DE LAS INVERSIONES

on viernes 5 de junio de 2009

Abogo por la desaparición de las humanidades, las artes y los deportes del ámbito de la tutela estatal. Considero que la existencia de una actividad puede estar bien justificada en el gusto de quienes la practican, pero no por ello está bien que se malgasten fondos públicos para perpetuar lo que en definitiva son hobbies personales. Y no lo digo con resentimiento.
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Es probable que si a mí se me ofreciese un cargo en la Universidad o alguien cometiera la locura de darme una beca, aceptaría sin dilaciones y de algún modo, aprovecharía esa ventaja. Pero en el fondo no dejaría de pensar (por mucho que pudiera decir de la boca para afuera) que me estoy llevando un dinero inmerecido.
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Todos los que asumen una postura de "pensantes" de la sociedad, los que se atribuyen la misión del contralor reflexivo de los procesos sociales, se oponen resueltamente a que se malgaste dinero en esto o en aquello porque reconocen que hay mucha gente necesitada de cuestiones primordiales ligadas a la supervivencia. Sin embargo, cuando alguien propone que sean los fondos que a ellos llegan los que se utilicen para la redistribución, levantan inmediatamente la lastimera bandera de la cultura y el humanitarismo, así como los oligarcas estancieros hablaban desde un yate en Niza del sacrificio del hombre de campo que se levanta todos los días a las seis de la mañana pensando en el bien que le hace a la patria.
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Ahora bien, si las arcas del Estado están rebosantes, si las necesidades reales de la gente están cubiertas, el Estado puede comenzar a pensar en invertir ese dinero en proyectos culturales o deportivos, pero teniendo en cuenta el aspecto de la pertinencia social real de los mismos (aspecto que no pasa de ser un requisito puramente formal y completado meramente para cumplir con un formulario).
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De esta manera, el antiacademicismo es una retribución justa para quienes tenemos (o alguna vez tuvimos) la pueril pretensión de que alguien nos subvencione nuestro refinado - aunque esteril - onanismo intelectual. Privadamente, que cada cual haga lo que quiera.

¿EL TEATRO DE LA VIDA?

on miércoles 3 de junio de 2009

¿Es la vida una tragedia o una comedia de enredos? Propongo abandonar directamente la metáfora. Pensar la vida como una puesta en escena es verla desde fuera (¿desde el mundo de Platón?) y en rigor esa panorámica no nos muestra lo que es, sino que evalúa, agrupándolos, hechos que han sido ya.
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Esa unificación genera un producto falso, pues todo cuanto existe es lo que sucede en el presente, lo que va deviniendo a cada instante. No hay una “vida” para cada cual de la que puedan hacerse apreciaciones parciales o totales. Hay miles de vidas a cada segundo nuevas con características especiales cada vez, que no pueden promediarse con las bivalentes máscaras teatrales griegas.

PORNO PARA TODO PÚBLICO

on sábado 30 de mayo de 2009

¡RAJEMOS QUE VIENE LA CANA!*

on viernes 29 de mayo de 2009

Pasados los treinta años el cuerpo comienza su paulatino y – por ahora – inevitable proceso de decrepitud. No es una evolución (o una involución) que afecte homogéneamente a todos los órganos. Por el contrario, se trata de algo vinculado a dos factores: la cantidad de divisiones celulares programadas por los genes en cada caso y el número efectivo de replicaciones que se hayan realizado por exigencias ambientales.
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Cuando empezamos a transitar la cuarta década (desde el primer día de nuestro cumpleaños treinta y uno) muchos procesos internos comienzan a perder efectividad funcional generando la paulatina afectación de otros órganos. El mecanismo trabaja en una clandestina invisibilidad.
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Pero, con gran poder simbólico, y con el marco de fondo contrastante de la cabellera, el espejo un día nos devuelve la imagen recortada y señera de un albo mensajero de la muerte. Un pelo se convierte en una cana y entendemos súbitamente que el cuento del que somos protagonistas tendrá un final. Las señales de alarma no tienen el rojo convencional: el color que advierte es el blanco.
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La primera cana avisa que terminó el tiempo de pensar en el proyecto y que ahora hay que poner manos a la obra, que hay que dejar los planos y comenzar con los ladrillos; que ya no tenemos que seguir proponiendo hipótesis sino que debemos empezar a contrastarlas empíricamente. La primera cana es el disparo de arranque de la vida plena, de la realización personal, de la madurez mejor entendida.
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¡Rajemos que viene la cana! Pero no para escapar y sentir este episodio como una tragedia. Corramos, apurémonos, pisemos más fuerte el acelerador. Las canas están allí cumpliendo el papel de banderas de largada. Para que no podamos decir un día de nuestra vejez frustrada que nadie nos avisó.
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*En lunfardo: "¡Corramos que viene la policía!"